lunes, 22 de febrero de 2010

PREMIO CONCURSO LITERARIO SEMANA CULTURAL



XXIII SEMANA CULTURAL

CONCURSO LITERARIO

La alumna de nuestro centro, Mª LUISA FERRRÁNDIZ ALCARAZ, ha obtenido el PRIMER PREMIO de la 1ª Categoría del Concurso Literario convocado por la Coordinadora de Centros de Formación de Personas Adultas de la Comarca de l´Alacantí.

Queremos desde aquí, trasladar el reconocimiento de todo el centro y felicitar a Mª Luisa por ese premio tan merecidamente logrado.

A la vez, aprovechamos para animar a todo el alumnado a participar en ediciones futuras o convocatorias similares.

Aquí podéis leer el relato con el que ha sido premiada.

¡ENHORABUENA, Mª LUISA!


CON FORMACIÓN SE CONSIGUE

No lo podía creer, la habían despedido después de cinco años.
Estas cosas, y otras que no nos gustan, parece que siempre les van a pasar a los otros, pero a veces…

Su madre le decía durante toda su vida: “No pierdas el tiempo, estudia, prepárate bien y aprende lo que yo no tuve oportunidad de aprender, porque cuantos más estudios tengas, más fácil te será encontrar trabajo y ganarte la vida con facilidad”.

Ella iba sacando con regularidad los estudios mientras duró el Graduado en Secundaria, pero al comenzar el bachillerato se le quitaron las ganas de estudiar y, por si esto fuese poco, un día, al pasar por una inmobiliaria, vio un cartel en donde se ofrecía un puesto de trabajo. Se presentó allí y le hicieron una entrevista. El caso es que le dieron el trabajo, que consistía en atender el teléfono y a los posibles clientes que acudían con la intención de comprar un piso, bungaló, adosado, etc.

El sueldo no era muy elevado, pero como era solo para ella le permitió comprarse ropa, un cochecito y tener algún capricho sin tener que pedir dinero a sus padres. Esto la entusiasmó y abandonó definitivamente los estudios para dedicarse a vender casas que iban aumentando de precio exageradamente. Y así pasaron cinco años.

En la oficina conoció a un chico, Mario, con el que congenió enseguida y al poco tiempo eran inseparables, tanto que hicieron planes de futuro en común.
Pero aquel fatídico día, el jefe le comunicó que la cosa no funcionaba: los pisos no se vendían, había tenido que parar las obras que estaba construyendo y despedir a los obreros. El negocio se iba a pique y como consecuencia no tenía más remedio que despedirla. También despidió a Mario y cerró la oficina.

Desde que ingresó en las listas del paro, empezó un largo peregrinaje tratando de encontrar un nuevo trabajo, pero la situación estaba difícil y, cuando encontraba algún empleo que merecía la pena, le pedían unos conocimientos que no tenía. Entonces recordó lo que su madre le repetía durante toda su vida: “Estudia, nena, que no lo perderás”.

De pronto le vino a la mente lo que su amiga Lucía le dijo: “Voy a matricularme en una escuela de adultos para retomar los estudios que dejé aparcados”. Concretamente se trataba del Alberto Barrios, porque estaba cerca de su casa.
Como lo pensó lo hizo. Acudió a dicho centro y, tras realizar unos sencillos trámites, se matriculó en Acceso a la Universidad.
Empezó el curso con buen ánimo y tanto se entusiasmó que contagió su entusiasmo a Mario, que tampoco encontraba trabajo. Este se matriculó en Ciclo Superior.

Todos los días acuden a las clases, cada uno a su aula correspondiente, y, aunque les ha costado reiniciar de nuevo el hábito de estudiar, poco a poco lo van consiguiendo con esfuerzo y constancia, porque sin esta no se consigue nada.
Ella piensa entrar a la universidad para estudiar Trabajo Social, porque cree que este empleo tiene futuro. Mario quiere ser Técnico Superior en Animación de Actividades Físicas y Deportivas.

De momento, con sus clases están muy activos y optimistas. Sueñan que reciclándose encontrarán una buena oportunidad, ya que estando bien preparados el futuro será mejor.
Cuando pase esta crisis y las nubes del paro se disipen, el sol del trabajo brillará en todo su esplendor. Su esfuerzo, a buen seguro, se verá recompensado. Habrá valido la pena.

Mª LUISA FERRÁNDIZ